Por favor, dejen de ayudar al asesino de Keishla

En días recientes hay gente que se ha disparado cuanta elucubración, teoría de conspiración, e insidiosas inferencias sobre el asesinato de Keishla Rodríguez Ortiz. Inadvertidamente o con toda la intención todas esas teorías solo ayudan a que el presunto asesino salga bien y quizás a consecuencia de estas teorías conspiratorias difundidas en Instagram, Facebook y Twitter nadie nunca pague por el asesinato de esta joven de 27 años.

Cada vez que usted comparte, le da ‘share’, retuit, ‘repost’ a esos mensajes y teorías, estas llegan al potencial jurado, y con un solo miembro del jurado que crea sus teorías conspiratorias se cae el caso.

Esta mañana el padre de Keishla dijo en NotiUno que Félix Verdejo pudo haber sido presionado para cometer el asesinato. Con esto, sin querer, ayuda dramáticamente a Verdejo en su próxima defensa. Sin duda, las autoridades deben orientar a la familia de la víctima para detener sus comparecencias públicas que, a estas alturas y sin querer, solo pueden abonar a dañar el caso.

Recuerde que una vez se acusa a una persona por un crimen y esa persona luego sale bien del caso, muy difícilmente se puede encausar a otras personas.

El mejor ejemplo de esto es el caso del niño Lorenzo, un menor de edad que nunca tuvo justicia luego que le arrebataron la vida.

Al acusar a Luis Gustavo Rivera Seijo conocido como “El Manco”y el caso caerse es casi imposible acusar a otra persona porque la primera defensa que traería un nuevo acusado es que hay duda razonable al punto de que previamente alguien fue acusado por los mismos hechos.

Lo dramáticamente peligrosas que son las expresiones emitidas por investigadores, medios de comunicación y los familiares de Keishla, junto con la enorme cantidad de rumores, podrían hacer que en este caso tampoco brille la justicia.

Recuerde, un solo eventual jurado que lea todas las pseudo-teorías, y que logre ser escogido como parte del jurado puede ser la diferencia entre la culpabilidad o no culpabilidad del responsable de cegar la vida de esta joven.

Así que cuidado con las páginas de pseudo-noticias, los “post” de los presuntos conocedores del caso, y con las expresiones de los propios medios tradicionales que con buena o mala intención pueden terminar ayudando al asesino de Keishla, sea quién sea.

Esperemos por la investigación en curso. Tanto las autoridades federales como las estatales están investigando todavía este caso. Al final, ¿queremos justicia para Keishla o no? Con especulaciones y difundiendo bochinches no estás ayudando. Piensa en esto por favor, antes de dar el próximo “share” en redes sociales o “forward” en WhatsApp.

Esta es una columna editorial

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